Sudoku para imprimir

Elige un nivel, imprime una hoja y resuélvela a lápiz.

Sudokus para imprimir gratis

Cada hoja de esta página se genera en el momento en que la pides, así que no hay dos impresiones iguales. Elige la dificultad, cuántos puzles quieres y si prefieres una, dos o cuatro cuadrículas por página; luego imprime. Las respuestas son opcionales y, cuando las incluyes, van en su propia página al final para que no te tiente mirar de reojo.

No hay nada que descargar ni ningún registro que rellenar. Son sudokus corrientes de 9×9 con una única solución cada uno, comprobada antes de llegar al papel.

Elegir el nivel

Los cinco niveles no son recuentos de pistas: son la técnica más difícil que el puzle llega a exigir. Las cuadrículas Fácil caen solo con barrido y candidatos únicos. Medio añade candidatos bloqueados y parejas. Difícil pide un patrón como el X-Wing. Experto y Diabólico exigen cadenas y están pensados para una sesión larga, no para el rato de un café.

Si imprimes para otra persona, Fácil y Medio son la apuesta segura. Una cuadrícula Diabólico en blanco sobre papel, sin botón de deshacer, es una experiencia muy distinta del mismo puzle en pantalla.

Las reglas, en un párrafo

Rellena cada casilla vacía de modo que cada fila, cada columna y cada región de 3×3 contengan los dígitos del 1 al 9 exactamente una vez. No hay aritmética ni hace falta adivinar. Si prefieres la versión larga con ejemplos resueltos, la tienes en nuestra página de reglas y técnicas para principiantes, y la biblioteca de técnicas repasa uno a uno cada patrón con nombre.

Por qué merece la pena el papel

  • Las notas tienen más sitio. Una cuadrícula impresa te deja la casilla entera para apuntar candidatos, y los tachas a tu manera en vez de a la de la aplicación.
  • No hay pistas que resistir. El botón no está, y eso cambia cuánto tiempo estás dispuesto a pelearte con una cuadrícula difícil.
  • Viaja contigo. Una hoja de papel funciona en un avión, en una sala de espera y allí donde se haya acabado la batería.
  • Se comparte. Imprime cuatro copias de la misma hoja y echa una carrera con alguien.

Lo que pierdes

Conviene decirlo claro: el papel no tiene deshacer, ni comprobación de errores, ni cronómetro. Un dígito equivocado al principio puede costarte la cuadrícula entera, y no te enterarás hasta mucho después. Tampoco puede avisarte de si el puzle todavía tiene solución: en pantalla eso lo comprobamos por ti.

Si eso te importa más que el tacto del lápiz, juega en línea e imprime solo los que quieras conservar.